¿Quienes Somos?

Somos jóvenes que pertenecemos a los Grupos de vida de los Misioneros Oblatos de Maria Inmaculada (O.M.I). El objetivo que buscamos es tener un encuentro personal con Cristo, viviendo comunitariamente nuestra fe, en sintonía con el espíritu oblato.

 

 



Nuestro estilo de vida, intenta aproximarse al de las primeras comunidades, reflejadas en Hechos de los Apóstoles (2,42-47).

    Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones. El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales. Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común; vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno. Acudían al templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que habían de salvar. (Hch. 2,42-47)

 

En reuniones semanales, compartimos nuestras vivencias en torno a la oración, la vivencia del Evangelio, la asiduidad a los Sacramentos, el compromiso evangelizador en los centros donde estudiamos o los lugares de trabajo, en la familia, entre los amigos y en el barrio.


Cuando se lleva un caminar de tres o cuatro años aproximadamente en los grupos y con la edad aproximada de 18 años, se nos presenta la posibilidad de dar el paso hacia una comunidad cristiana, en la que nos comprometemos a vivir nuestra fe en una comunidad cristiana. Nuestras comunidades se alimentan de la espiritualidad de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada a través de unas Constituciones, que tienen su origen en las propias Constituciones de los Oblatos. El ritmo de reunión de las comunidades es el siguiente: dos reuniones al mes se dedican a la revisión de vida cristiana, otra a la formación y otra a una celebración de la fe.